Historia

Dos Ron: La Historia de una Familia Cubana

historieUna carretera polvorienta en la provincia de Santa Clara, en el interior de Cuba, a comienzos del siglo XX: hasta donde la vista alcanza, todo son inmensas plantaciones de caña de azúcar. Las chimeneas humeantes de una fábrica de azúcar nos revelan una revolución agrícola. Hasta el momento, el mosto de la caña de azúcar que se generaba durante la producción de azúcar se utilizaba como alimento barato para los animales. El hecho de que este puré dulce se pueda utilizar como materia prima para la obtención de ron, ha hecho que Don Colina, abuelo de Carlos Morfa, lo emplee para la producción de alcohol en la vecina fábrica.

Su hijo, el siguiente Don Colina, tiene la intención de comercializar bajo una marca propia el ron producido por la familia, que de momento se vende a un productor de ron cubano. Sin embargo, el sueño de la marca propia no se llega a cumplir. A partir de enero de 1959, la revolución comunista frena las aspiraciones empresariales de la familia Colina/Morfa. Los terratenientes y propietarios de fábricas se ven expropiados, la propiedad privada se nacionaliza.

Hoy en día, Carlos ha hecho florecer de nuevo la pionera tradición familiar. El bisnieto del primer Don Colina creció en Cuba, donde aprendió de su padre el proceso tradicional de producción de ron según el procedimiento de soleras. Carlos llegó a Europa a comienzos de los años ochenta. Actualmente vive en Colonia con su mujer alemana. No quiere que la rueda de la historia retroceda, así que no deja que nada le detenga en su intención de reactivar el alma de fabricante de los Colina. El característico “Dos Ron”, que lleva la silueta de padre e hijo Colina/Morfa como escudo, es más que un nuevo comienzo: es ver cumplido el viejo sueño de su familia y llenar cada preciosa botella negra de Dos Ron con un pedacito de su patria.